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Autoconsumo fotovoltaico

servicios helexia

En los últimos años, los paneles solares se han convertido en un elemento familiar en los paisajes rurales, pero también en los entornos industriales y urbanos, gracias al auge del autoconsumo fotovoltaico.

Este modelo de generación de energía renovable distribuida, que contribuye además a la lucha contra el cambio climático, se ha producido gracias a la mejora de la tecnología fotovoltaica, a la bajada de los precios de los componentes de la instalación, a las subvenciones y ayudas y al compromiso de las administraciones por agilizar los trámites legales. 

Escríbenos y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible

GENERA TU PROPIA ENERGÍA

INSTALACIONES FOTOVOLTAICAS

En Helexia somos expertos en instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo y nos encargamos de todas las etapas del proyecto.

Nos adaptamos a tus necesidades instalando los módulos solares sobre cubierta, sobre marquesinas de parking o sobre suelo. Es una manera excelente de aprovechar los espacios no utilizados en tu empresa.

Revaloriza tus instalaciones industriales, agrícolas o edificios comerciales, ahorrando costes energéticos y reforzando la imagen de marca.

Instalaciones industriales

Instalaciones agrícolas

Edificios comerciales

Edificios corporativos

ENERGÍA RENOVABLE Y LIMPIA

La solar es una fuente de energía inagotable y baja en emisiones. Una verdadera solución frente a los problemas medioambientales de las energías tradicionales.

La solar es una energía renovable porque procede de un recurso natural inagotable con capacidad de renovarse ilimitadamente, el sol. Al no utilizar combustibles fósiles, esta fuente de energía no produce gases de efecto invernadero (GEI), causantes principales del cambio climático, así como otras emisiones contaminantes, por lo que tiene un impacto ambiental muy escaso. Por este motivo, además de ser rentable, la energía solar es considerada una energía limpia. 

La fotovoltaica es la tecnología que permite aprovechar la energía de la radiación solar y convertirla en electricidad. 

Pensar en una planta de energía solar fotovoltaica es pensar en una inversión sostenible. 

BENEFICIOS DEL AUTOCONSUMO

CON HELEXIA

El autoconsumo eléctrico se produce cuando personas o empresas consumen la energía proveniente de instalaciones de producción próximas a las de consumo y asociadas a las mismas. Además de ayudar a frenar el cambio climático al utilizar energías renovables y limpias, esta forma de consumir energía tiene otras ventajas tanto para los consumidores como para la sociedad. A continuación, repasamos algunas de ellas:

Supone un importante ahorro en la factura eléctrica.

La generación distribuida mejora la gestión de la demanda eléctrica tanto a nivel particular como colectivo.

Ayuda a reducir la huella de CO2 de los consumidores y apoya la transición energética.

Impulsa la creación de puestos de trabajo verdes en empresas sostenibles.

Su desarrollo impulsa la electrificación del transporte y transformará las ciudades.

El carácter modular de la tecnología fotovoltaica la convierte en una solución ideal para el autoconsumo puesto que se adapta a todo tipo de espacios y consumos.

Helexia ofrece soluciones integrales para incorporar el autoconsumo fotovoltaico en tu empresa. Integramos la ingeniería, la tramitación administrativa, el análisis financiero, la estructura contractual, la construcción y la gestión del proyecto a lo largo de su ciclo complejo de vida. Nos encargamos de todo lo que necesitas. 

Nuestros modelos de autoconsumo fotovoltaico

Helexia te propone dos modelos para implementar el autoconsumo fotovoltaico en tu empresa.

Invierte Helexia

Destina tus recursos financieros a tu negocio principal y nosotros nos encargamos de la inversión, ofreciéndote un precio atractivo en el precio de la energía. Se trata de un contrato de venta de energía (PPA) que te garantiza ahorros desde el primer momento. Solo pagas por lo que consumes. Al finalizar el contrato la planta pasa a ser tuya.

Inviertes tú 

Si prefieres acometer la inversión tú mismo, en Helexia te ofrecemos un proyecto llave en mano con todas las garantías. Las plantas de autoconsumo fotovoltaico de Helexia tienen una vida útil de 25 a 30 años durante los que podemos encargarnos de la operación y mantenimiento.

El retorno de tu inversión, garantizado por Helexia.

Financiamos tu transición energética

TIPOS DE INSTALACIONES 

Tu instalación fotovoltaica con Helexia

Nos adaptamos a tus instalaciones y te proponemos la configuración de planta fotovoltaica que mejor se adapta a ellas.

SUSTITUCIÓN DE CUBIERTAS DE AMIANTO

En Helexia, nuestros proyectos de autoconsumo fotovoltaico con sustitución de cubiertas de amianto representan más de 3,6 MWp de potencia instalada, 4,6 GWh/año de energía producida, y 2084 Ton CO2 evitadas al año.

Si vas a renovar tu cubierta, aprovecha la oportunidad para combinar economía y ecología, para beneficiar a tu empresa y al planeta.

 

El amianto, también conocido como asbesto, es un término que agrupa a un grupo de materiales fibrosos que se ha empleado en varios sectores, entre ellos la construcción, hasta su eliminación en muchos países por motivos de salud. Actualmente está prohibido en 67 países, incluidos desde el año 2005 todos los de la Unión Europea.

Por suponer un factor de riesgo, si tu cubierta es amianto se te presenta una excelente oportunidad para reemplazarlo por una cubierta nueva con paneles solares.

Si eres un gran consumidor de energía, sustituir tus cubiertas de amianto incorporando paneles solares no tiene por qué suponer un coste para tu empresa. Helexia desarrolla y ejecuta proyectos llave en mano con inversión incluida.

Al suponer el amianto un factor de riesgo potencial para la salud pública, presenta una excelente oportunidad para que las empresas lo eliminen, aprovechando para incorporar paneles solares sobre la nueva cubierta. Se trata de una oportunidad con un beneficio directo triple: eliminar un factor de riesgo; reducir tu factura energética gracias a la producción local de energía solar y las reducir tus emisiones de CO2 gracias al uso de energías limpias y sostenibles.

Pero existen otros beneficios indirectos, como la mejora en la calidad de vida de los empleados, ya que, además de la eliminación de un factor de riesgo, se benefician de una mejor iluminación natural en el interior de la fábrica. Y lo más importante de todo, para las empresas que exportan o pretenden exportar, este cambio es diferenciador. La sensibilidad en los mercados desarrollados, principalmente europeos y americanos, por los temas relacionados con la sostenibilidad, ya sea en el uso de recursos de fuentes limpias o en la implementación y control de medidas ambientales, es creciente. La sostenibilidad es un factor competitivo y de crecimiento.

El amianto fue muy utilizado en las décadas de los 60, 70 y 80 en la construcción y su éxito se debió a la sencillez de su fabricación, a su enorme versatilidad y a su reducido precio. Es fácilmente moldeable, de ahí, su uso para cubiertas en construcciones que no requiriesen una estética refinada. El amianto reemplazaba a menudo a las tejas tradicionales, que eran mucho más caras y difíciles de montar.

En la década de 1990 comenzaron las advertencias sobre los peligros del amianto y poco después dejó de utilizarse. Los peligros del amianto no son el material en sí, sino las partículas que desprende cuando se degradar o cuando se retira sin la precaución necesaria.

La retirada de amianto siempre es realizada por empresas que cuentan con las licencias y permisos necesarios que permiten a la empresa y a sus profesionales garantizar que la operación cumplen con los estándares de seguridad.

 

Preguntas frecuentes

Una planta fotovoltaica es una central eléctrica que convierte la energía solar en electricidad mediante el efecto fotovoltaico. El efecto fotovoltaico se produce cuando los fotones de la luz, al impactar sobre un determinado material, consiguen desplazar un electrón, lo que genera una corriente continua. Una central fotovoltaica está compuesta básicamente por módulos fotovoltaicos e inversores. Los módulos fotovoltaicos son los encargados de transformar la radiación solar en electricidad. A su vez, el inversor convierte la electricidad en corriente continua en corriente alterna de características similares a las de la red eléctrica.

La energía solar fotovoltaica es una fuente de energía renovable y limpia que utiliza la radiación solar para producir electricidad. Se basa en el efecto fotoeléctrico, por el cual determinados materiales son capaces de absorber fotones (partículas lumínicas) y liberar electrones, generando una corriente eléctrica.

Este efecto se genera gracias a un dispositivo semiconductor denominado celda o célula fotovoltaica, que puede ser de silicio monocristalino, policristalino o amorfo, o bien otros materiales semiconductores de capa fina.

Las celdas de silicio monocristalino se obtienen a partir de un único cristal de silicio puro y alcanzan la máxima eficiencia, entre un 18 % y un 20 % de media. Las de silicio policristalino se elaboran en bloque a partir de varios cristales, por lo que resultan más baratas y poseen una eficiencia media de entre el 16 % y el 17,5 %. Por último, las de silicio amorfo presentan una red cristalina desordenada, lo que conlleva menores prestaciones (eficiencia media de entre un 8 % y un 9 %) pero también un precio menor.

Las celdas solares son pequeñas unidades independientes que combinadas entre sí conforman un panel solar. La cantidad de de celdas en el panel determina la potencia que el panel es capaz de proporcionar. Por ejemplo, un panel solar de 545W cuenta con un total de 144 células fotovoltaicas.

Los paneles solares se conectan unos con otros en serie y en paralelo para conformar lo que conocemos como planta fotovoltaica.

Existen plantas fotovoltaicas conectadas a la red eléctrica y también aisladas de la misma. Las conectadas a la red se pueden dividir a su vez en dos grupos:

Centrales fotovoltaicas, en las que toda la energía generada por los paneles se vierte a la red eléctrica.

Centrales con autoconsumo: parte de la electricidad generada es consumida por el propio productor (en una industria, por ejemplo) y la electricidad excedentaria se vierte a la red. Al mismo tiempo, el productor toma de la red la energía necesaria para cubrir su demanda cuando la central no le suministra la suficiente.

Estas plantas fotovoltaicas cuentan con tres elementos básicos:

Paneles fotovoltaicos: se trata de grupos de celdas fotovoltaicas montadas entre capas de silicio que captan la radiación solar y transforman la luz (fotones) en energía eléctrica (electrones).

Inversores: convierten la corriente eléctrica continua que producen los paneles en corriente alterna, apta para su utilización.

Transformadores: la corriente alterna generada por los inversores es de baja tensión (380-800 V), por lo que se utiliza un transformador para elevarla a media tensión (hasta 36 kV).

Tienes alguna duda

Nuestros expertos te responden. 

Si aún tienes dudas sobre las instalaciones fotovoltaicas escríbenos y una persona de nuestro equipo te responderá.